lunes, 29 de diciembre de 2014

Ese día...

Ese día de lluvia que caía sobre mi cara, caminando sin ningún destino, pensando como siempre con las manos y pies helados sobre las calles de Santiago, recibo una llamada perdida de un número desconocido, pero sin importancia para mí ya que nadie llama, como estaba en otra, sin pensar ni razonar solo esa tarde quería caminar a solas y pensar en mí, cosa que jamás hago.

Llegué sin querer al Parque Forestal lugar que amo desde siempre, amo caminar por ahí porque me trae muchos recuerdos más buenos que malos, caminaba pensando cómo sería si todo lo que me paso hubiese dado otro rumbo, no estar así tan sola.

Pero bueno la gente pasa y las cosas cambian…

Las cosas cambian porque uno decide tomar esa decisión de traspasar la pena en alegría y aquí estoy yo cambiando el rumbo de mi vida desde aquella vez que ella me dejo que fue un abril del 2011 me costó dos años aproximadamente darme cuenta que seguir echada en mi cama ya nada tenía sentido seguir pensando en ella, porque ella ya me olvido como amiga, compañera y amante, ya nada es lo mismo, ni siquiera tengo su amistad, ella desapareció como si la tierra se la hubiese tragado. En un lapso de segundos la vida nos cambia radicalmente, todo cambia, todo gira como si las cosas dieran un vuelco en cuestión de segundos y uno es la última en darse cuenta de ello, que rabia, que dolor, que pena… la vida continua para bien o para mal… sigue y continua.



 
 
 

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario